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Los
atentados son mensajes negativos al avance democrático
*Hagamos
casi una cruzada por la unidad de los mexicanos contra
el terrorismo
Por Raúl
Rodríguez Santoyo / OEM
Hace
una semana, en este mismo espacio, comentábamos
que no debíamos los mexicanos dejar que el terrorismo
llegara a nuestro suelo y hacíamos una serie de
consideraciones relativas al lamentable suceso ocurrido
el pasado día 11 en Madrid.
Hoy
estamos los mexicanos impávidos con la noticia
del atentado que sufrió el Lic. José Murat
Casab Gobernador de Oaxaca, del que afortunadamente salió
ileso, nos así dos de sus acompañantes.-
Aún
no se esclarecen los móviles del atentado, aún
no se informa a la opinión pública acerca
del curso de las investigaciones que ya se realizan, aún
no sabemos a ciencia cierta por que fue el atentado ya
que nadie lo ha reivindicado y lo que se diga o comente
no deja de ser hipótesis.
Lo
cierto es que un atentado de ésta naturaleza es
el principio de actos que encuadran dentro del concepto
del terrorismo que es, debe ser indudablemente, lo que
nos preocupe en grado extremo.
Cuando
se pierde la capacidad de diálogo o cuando se acude
a presiones por atentados terroristas, es que o no se
tiene la razón o no hay condiciones para establecer
el primer peldaño de la democracia, la expresión
libre, que junto con el segundo: el diálogo, constituyen
los elementos esenciales para la construcción de
una Nación libre y democrática, como la
que queremos disfrutar los mexicanos y que nos empeñamos,
pese a las adversidades y obstáculos, en construir
como heredad social para las generaciones del mañana.
Es
oportuno que rechacemos con todas nuestras fuerzas y por
todos los medios posibles a nuestro alcance, actos como
el ocurrido en Oaxaca, que no solo denigran a los protagonistas,
activos y pasivos, sino que contagian como enfermedad
a toda una región y a un pueblo. Ya basta de grotescos
enfrentamientos políticos, ya basta de mostrar
al mundo nuestras suciedades políticas y sociales,
ya basta de culparnos los unos a los otros de los males
que padecemos, ya basta de exhibirnos como incapaces de
dialogar, de serenarnos, de enjuiciar a quienes se debe
y como se debe, de sancionar a las lacras que tanto afean
y lastiman a la sociedad y de mostrar a propios y extraños
que somos capaces de construir acciones positivas en un
marco de Derecho.
Nos
asusta que se multipliquen actos como al que hemos venido
haciendo referencia, pues ya ajustes de cuentas entre
narcotraficantes nos parecen cosa ordinaria y ya ni los
medios de comunicación se ocupan de ellos en demasía.-Preocupémonos
por elevar nuestra calidad ciudadana, dirimamos nuestras
diferencias con civilidad, disputemos el poder público
con altura y sujetos a las leyes, dejemos que el pueblo,
al que todos nombramos, del que todos dicen preocuparse,
decida con su voto libre, sin presiones ni componendas,
a quien entrega su destino.- Aceptemos en oportunidad
la voz de las urnas, digámosle sí, con toda
nuestra razón y convencimiento, a la tolerancia,
al diálogo, al debate, a la diferencia de ideas,
pero digámosle no, con igual pasión, a quien
o quienes pretendan hacer uso de la fuerza o del terror
para alcanzar sus objetivos.
Enseñemos
con el ejemplo a nuestros hijos lo que vale la paz social,
digámosle con ejemplos lo que significaría
perderla, impulsemos convencidos las acciones o disposiciones
que nos den tranquilidad, seguridad, respeto a la propiedad,
a la vida, a los derechos humanos, a la libertad, por
que cuando se pierdan tales valores, será muy difícil,
casi imposible, recuperarlos.
Hagamos
casi una cruzada por la unidad de los mexicanos contra
el terrorismo, hagamos un frente indestructible contra
los atentados, hagamos conciencia de que todos somos vulnerables
o podemos, en un momento dado y siendo inocentes (como
los pasajeros de los trenes Españoles) ser víctimas
del terror y los atentados, que son lo mismo.
Merece
una seria y larga reflexión familiar este tema,
comentémoslo en casa, con nuestros seres queridos,
para tener claras ideas de lo que ocurre, lo que debemos
rechazar y lo que no debe ocurrir, que buena parte de
ello está en nuestra propia determinación.-
*Dip. Raúl Rodríguez Santoyo
Diputado Estatal del PRI
rarosa@att.net.mx
rarosa@att.net.mx
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