Xerez,
Monografía e Historia
Por.-
Ricardo Santoyo Reveles
PUEBLOS ANTERIORES A LA CONQUISTA
Existían
antes de la llegada de los españoles muchos lugares
poblados y rancherías indígenas distribuidas
por el todo el Estado. De las que existen referencias
son las siguientes: Juchipila, Teul, Tlaltenango, Jalpa,
Apozol, Mezquituta, Moyahua, Cuixpalán o Cuzpala,
Momáx, Mexticacán, Tenayuca, Tepechittlán,
Huanusco, Susticacán, Apulco, Atotonilco, Cicacalco
y Talisporico.
Todos estos
lugares pertenecieron a los caxcanes y ascendían
en número de 50,000 personas de cuyas cifras
se incluyen habitantes de Jalisco. La probabilidad de
que el número fuera mayor se asienta en el numeroso
contingente que asistió a la lucha en Guadalajara
y el Mixtón en 1541 y 1542, donde se presentaron
combatiendo de 60,000 a 100,000 guerreros, sin contar
mujeres y niños.
Las tribus
de zacatecos eran numerosas y sus poblaciones asentadas
llegaban de Villanueva a Huejúcar, Chalchihuites
y San Miguel del Mezquital, no existía algún
censo de estas poblaciones pero los lugares más
poblados fueron Zacatecas, Tuitlán, Huejúcar
y Cuahuite.
En el lado
norte se sabe que los huachichiles tenían una
población en Mazapil, otra en Sain Alto y otra
cerca de Fresnillo, se ignoraba las que vivían
en el oriente, con la probabilidad de que los chichimecas
tuvieran alguna por esos rumbos, otro punto conocido
como la Sauceda de los Mulatos, en Ojocaliente donde
se han descubierto vestigios de una antigua civilización.
Después
de la conquista la población sufrió una
baja por las continuas guerras, las calamidades, las
hambres y epidemias que afligían a los naturales
de estas tierras.
La población
bajo a tal grado que sólo quedó una tercera
parte de ella, algunos huyeron por no ser víctimas
del sometimiento, se conservaron libres y seguros en
las serranías por los desiertos del norte y poniente
de Zacatecas.
En estos
éxodos se poblaron algunos lugares como: Sain,
el Chacuaco, la Ciénega de Sombrerete, y otros
dispersos por la guerra de Juchipila y el Teul en los
años de 1535.
El menoscabo
de los indígenas fue por causa del maltrato inhumano
dado por los conquistadores, ya sea vendiéndolos,
obligándolos a hacer tareas pesadas como a los
animales, y otros sucumbiendo en los interiores de las
minas, las duras tareas eran empeyonadas por latigazos
y palos, pues no llegó a reconocerceles el uso
de la razón y sostenían la idea de que
de humanos solo tenían la figura.
Por todos
lados se encontraban naturales ensangrentados, ya sea
en los campos de cultivo y en otros lugares, también
abundaban los cadáveres abandonados por las fuertes
palizas.
Algunos autores
citan de este tema que la población bajó
hasta en una quinta parte de la que se conoció.
Los únicos
que conservaron su idioma fueron los huicholes, aunque
un poco adulterado por sus costumbres supersticiosas
y de carácter duro y semi-salvaje, estos habitaban
algunos pueblos limítrofes al cantón de
Colotlán, estos pasaban por el valle de Jerez,
Tlaltenango, Fresnillo y Valparaiso y otros lugares
a vender copal, cominos, ocote, chicle blanco y otros
objetos.
Los lugares
que conservan sus nombres antiguos son: en Zacatecas,
Zóquite y Tacoaleche, en Fresnillo; Calihuey,
Chapultepec, Chepinque, Mezquite, Tenango y Xocoxtle.
En el valle
de Jerez: Acapepezco, Achimeque, Ahichote, Atitanac,
Atoloac, Cascalote, Caquixtle, Cóyuque, Cuahuilote,
Huamúchil, Huencho, Huexote, Huixalco, Jayuey,
Jocotic, Jomulco, Malacate, Susticacán, y Tepetongo.
En el de
Villanueva: Coalaca, Guatemala, Jalpa, Japalaca, Pitahayo,
Tepezalá, Tepizuasco, Tiritán, Tustuaque,
Tuitlán y Zapoqui.
En Pinos:
Jaltomate, Tepetate y Tepozán. En Nochistlán:
Apulco, Japotica, Jocoqui, Juichi, Tenayuca, Toyahua,
Zapote y Zoyate. En Juchipila: Amozóchil, Atecajete,
Atemaxac, Ateto, Azteca, Apozol, Achoquen, Ahualulco,
Cozcomita, Cuzpala, Moyahua, Tajuilote, Temaxcal, Tempizque
y Teteyuque.
En Tlaltenango:
Acatepulco, Atolinga, Cicacalco, Coculitán, Huitzila,
Momáx, Talesteipa, Tepechitlán, Temoloasco,
Teocaltiche, Teul, Tocatic, Tonilco y Zacualtempa. En
Mazapil: Metahuapil; en Ojocaliente: Tlacotes y Zapopan.
Muchos de
estos términos en su pronunciación ya
han sido alterados y corrompidos, algunos no se usan
otros han cambiado su nombres por pronunciaciones castellanas
y otros los han variado en el sentido de llamarlos con
nombres de plantas y animales. Se perdió la "x"
por las "jotas" y de este modo, un sinnúmero
de cambios.
Bibliografía:
Bosquejo
Histórico de Zacatecas. Elías Amador.
Tom. pp.38-41